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Insuficiencia Venosa: El Enemigo Silencioso

Farmacia Galván

  Hoy queremos hablar de una de las sintomatologías mas incomodas, sobre todo para las mujeres, que limitan más la calidad de vida: La insuficiencia venosa

  Se trata de una enfermedad crónica, benigna y que se puede controlar. Se origina por la incapacidad de las venas para realizar el adecuado retorno de la sangre al corazón. Las venas de las piernas pierden su elasticidad  y se deforman, provocando que las diminutas válvulas que ayudan a controlar la presión y el flujo de la sangre e impiden que ésta descienda, por efecto de la gravedad,  no cierren bien. Aun siendo benigna puede ser el origen de problemas más serios como la trombosis venosa y el tromboembolismo.

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  De este modo, la sangre no asciende y se acumula en las extremidades inferiores, produciendo una estasis venosa, problema que se denomina insuficiencia venosa crónica (IVC).

 

  La sensación de pesadez e hinchazón, los calambres musculares, el hormigueo, el dolor al caminar y las varices (manifestación visual más habitual y dolorosa) forman parte de  una sintomatología que no es grave, pero sí crónica, y causa gran malestar, porque afecta y deteriora la calidad de vida personal y laboral de los pacientes.

  Las varices son consecuencia directa de la IV cuando el fenómeno se prolonga en el tiempo (se hace crónico), ya que las venas, debido a la debilidad venosa, se dilatan, aumentan de tamaño y aparecen como consecuencia las conocidas varices. La manifestación más grave de esta enfermedad es la posibilidad de aparición de ulceraciones por la mala circulación, suelen aparecer en la zona superior a los tobillos y  en el propio tobillo. Debemos tomar en serio esta patología para mantener una calidad de vida en el futuro, a corto plazo puede ser benigna, a largo plazo puede producir complicaciones más graves.

  La prevalencia de la insuficiencia venosa se da principalmente en mujeres, por una mayor predisposición hormonal, y aumenta con la edad. No obstante, cada vez afecta a pacientes más jóvenes, debido principalmente a que esta patología tiene mucho que ver con el estilo de vida (exceso de peso, sedentarismo, mucho tiempo de pie o sentado y mala alimentación). También contribuye a esta aparición, en mujeres más jóvenes, la toma de anticonceptivos orales, que dentro de sus inconvenientes tienen producir dificultades en la circulación. Esto  añadido a la mayor predisposición hormonal hace que la prevalencia de la enfermedad aumente cada año. 

Hay  una serie de consejos que pueden mejorar la sintomatología, o incluso  evitar que esta se complique hasta el punto de convertirse en crónica.

1. Piernas arriba: Para aquellas personas que trabajen sentadas, es conveniente utilizar un reposapiés. Y durante la noche, mejor dormir con las piernas elevadas unos 15 cm.

2. No permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo: Si debemos hacerlo por motivos de trabajo o viajes largos, trataremos de mover frecuentemente los pies y las piernas, realizando giros con los tobillos.

3. Aplicar ligeros masajes en piernas y tobillos: Mientras permanecemos tumbados, podemos masajearnos las piernas con un gel de efecto frio desde los pies hasta los muslos siempre en sentido ascendente para ayudar a la circulación.

4. Mejor ducha que baño: Podemos activar la circulación alternando duchas no excesivamente calientes (de 38º como máximo) con duchas frías en las piernas.

5. Unos sencillos ejercicios todos los días: pequeños ejercicios que impliquen la activación muscular que ayuda a la mejora de la circulación.

6. Evitar la ropa ceñida y los ambientes demasiado calurosos: dificultan el retorno venoso. Además, conviene evitar toda fuente de calor (saunas, depilación mediante cera caliente, tomar el sol en las piernas…), ya que estimulan la dilatación de las venas y la aparición de varices.

7. El ejercicio, fundamental: Las actividades que más benefician a la circulación de las piernas son la natación o caminar. El baile, la gimnasia y la bici también pueden ser buenas alternativas para favorecer el retorno venoso.

8. Atención a la alimentación: el sobrepeso afecta a la circulación, por lo que para prevenirlo, resulta clave seguir una dieta equilibrada con bastante fruta y verdura.

9. No al tabaco y cuidado con el alcohol: debemos mantener unos hábitos sanos.

10. Consultar con el farmacéutico la posibilidad de utilizar medias de compresión o productos naturales destinados a mejorar la circulación: Nuestro médico o farmacéutico puede orientarnos acerca de este tipo de soluciones.

  Con todos estos consejos esperamos que puedas combatir mejor la pesadez de las piernas y evitar llegar a una IVC. Para cualquier duda sobre esta patología y sus posibles soluciones, pasa por la Farmacia, estaremos encantados de ayudarte a mejorar tu calidad de Vida.

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